DR. PECH MUDO EN EL TEMA DE LOS 114 MDP EN DESVÍOS DE SU HIJO CANALLIN.

· El ex delegado de Morena quiere una curul en el Senado para continuar encubriendo a políticos con chantajes.


· Quien fuera una pieza clave en los gobiernos priístas, se ha convertido en un estafador de la política, un doble cara.


· José Luis Pech Galera, su hijo, es investigado por la ASF por participar en un fraude en la Universidad Politécnica.

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Chetumal, Quintana Roo.- El ex delegado del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en Quintana Roo, José Luis Pech Várguez, consiguió su primer objetivo político: Una candidatura para el Senado de la República, desde dónde podría regresar a las grandes ligas económicas y sociales.


Quien fuera candidato a la gubernatura por dicho partido, en 2016, y se convirtiera en el primer represor del actual gobernador del Estado, Carlos Joaquín González, ahora quiere mostrar fuerza y limpiar su imagen, convirtiéndose en un “pan dulce”.


JOSÉ LUIS PECH VÁRGUEZ, desde su regreso a las esferas de políticas de Quintana Roo se convirtió en el primer simulador del Estado; mientras alentaba el cambio de partidos, promovía su imagen y desviaba las miradas en contra de JOAQUÍN HENDRICKS DÍAZ, FÉLIX GONZÁLEZ CANTO Y DEL PROPIO ROBERTO BORGE ANGULO, con quien fingió enemistad.

El ex presidente de Morena quiere una curul en el Senado para continuar encubriendo a los políticos saqueadores y que han defraudado al Estado con chantajes, que a la postre lo lleven directo a conseguir su verdadero interés personal: Asegurar su vejez con el dinero de los mexicanos, y muy en especial, de la parte proporcional que le toca a los quintanarroenses.

Quien fuera clave en los gobiernos priístas (secretario de gobierno, de Desarrollo Económico, Rector de la Uqroo, entre otros puestos políticos otorgados por el Revolucionario Institucional) muestra su doble cara, la cara de conservador y honestidad.


Basta con analizar, sólo una parte de su carrera de servidor público e incluso, mirar hacia la zona norte para comprender su verdadera hipocresía: José Luis Pech Galera, su hijo, quien es investigado por la Auditoría Federal de la Federación por su participación en el fraude cometido por Rosario Robles Berlanga, desde la Sedatu.


Por el hecho de ser su hijo, cayó por completo y no hizo comentario alguno, es más, se olvidó la Universidad Politécnica de Quintana Roo, Campus Cancún, donde su vástago realizó “presuntas” subcontrataciones de servicios por varios millones de pesos que ni pudo comprobar durante su administración, entre 2013 y 2016, en el gobierno de Roberto Borge Angulo.


Como se recordará, la ASF señaló irregularidades por 114 millones 250 mil pesos en la cuenta pública, de las cuales falta por aclarar el destino de 104 millones 242 mil pesos.


O simplemente, recordar que el pasado 2 de noviembre de 2017 los comités municipales del Movimiento Regeneración Nacional manifestaron su desconocimiento como delegado estatal y hasta lo llamaron “reciclaje de políticos corruptos”.


José Luis Pech Várguez, es simplemente uno más de los corruptos políticos que intentar, disfrazado de otro color, que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) recupere no sólo su supremacía en el Estado, sino además el control, para que de esta forma se proteja a los ex gobernadores que en su momento le dieron poder y riquezas.


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