EL SECRETO DEL ÉXITO DE SIMÓN LEVIEV EL ESTAFADOR DE TINDER.

"¿Han notado que "El Estafador de Tinder" en realidad solo hacía una cosa para terminar de atrapar a sus víctimas?


Darles seguridad de que las quería. Ahí encontró el talón de Aquiles de las mujeres en la actualidad.


Ellas no cayeron por lo guapo o lo romántico, ni por dinero, cayó porque la búsqueda de amor, aprobación y atención de un bato nos puede hacer así de susceptibles. Cayeron porque al fin llegaba el último episodio del cuento que nos contaron una y otra vez desde niñas. Él fingió ser el hombre para el que al fin "somos suficiente”, al fin elegidas… Vaya, a algunas de ellas ya ni las veía en persona, siempre “viajaba”, pero les escribía, las escuchaba, les mandaba cosas… era atento, y desafortunadamente eso es más de lo que acostumbramos recibir.


Es importante resaltar cómo no solamente les sacó dinero, sino cariño, atención, trabajo no pagado, cuerpo, corazón... a cambio de pocas salidas, y palabras, muuuchas palabras… ¿les suena? Creo que muchas personas hemos sido víctimas de estafadores. Y ojo, que culpa nuestra, no es. Todas hemos dado todo por un bato que no hizo más que dar lo mínimo que merecemos, y gracias al cuento creímos que "ya con eso" era “un príncipe azul”. Nos conformamos. Porque, aunque el dicho aluda a lo contrario, en este cuento horrendo estamos mejor mal acompañadas, que solas.


¿Por qué caemos tan fácil? Pues... porque sabemos amar, pero no sabemos amarnos, no sabemos recibir, no sabemos exigir, no sabemos defendernos, no sabemos dejarnos apapachar, solo sabemos que para ser amadas deberíamos ser buenas, lindas, nobles, incansables, siempre sonrientes, nunca reclamonas.


A diferencia de los hombres, nosotras no sabemos el valor que tenemos, porque nadie nos ha enseñado que lo tenemos. Porque socialmente “lo más bonito de una mujer” siempre va a ser su lado dócil, no el lado que conoce su valor, no el lado fuerte, ni el empoderado… para qué trabajarlo, si eso solo nos sirve a nosotras mismas.


¿Qué pasa si no nos damos el amor y cuidado que merecemos? Que cuando llega un random a darnos poquito, apapacharnos poquito, cuidarnos poquito... sentimos que ese wey es nuestro destino y nos vemos vestidas de novia, con hijos y en un camionetón (aunque ni sea lo que queremos de la vida), y a partir de ahí la historia la hacemos en nuestras cabezas... Ya ni te fijas en si el bato te sigue dando todas esas cosas y si no cumple todas esas promesas, te trata mal, se porta horrible... la historia de amor ya se está desarrollando (para nosotras) y estamos dentro de la estafa sin necesidad de que él haga más. Tantas mujeres casadas con su estafador.


El amor propio y el autocuidado son así de importantes.


Debemos darnos tanto amor propio que no nos conformemos con las migajas de otros (ojo aquí con distinguir "no conformarnos" con "no ser felices con lo que tenemos"), que siempre pidamos más, que reconozcamos el valor de lo que nos dan pero sepamos qué más queremos, que lo pidamos, que no salgamos estafadas porque en el afán de encontrar "al bato" nos creamos historias en la cabeza o creemos en cualquier fulano sin cuestionar nada.


Amigas, cuídense, el mundo ya está lleno de estafadores emocionales que solo vienen a robarnos el brillo abusando de un sistema que todo el tiempo nos incita a no amarnos ni tantito para que nos conformemos con cualquier cosa a cambio de darlo todo".


Fuente: Lu Vitep



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