NO PINTAN BIEN LAS COSAS EN EL CONGRESO DE QUINTANA ROO PARA YOHANET TORRES.

No pintan tan bien las cosas en el Congreso de Quintana Roo y en el ánimo del Partido Verde para la diputada joaquinista Yohanet Torres, que ya hasta se “enfermó” y ha dejado de asistir a las sesiones. Hace días que no se le ve y no ha emitido una postura oficial de su ausencia.


La ex secretaria de Finanzas y Planeación del gobierno de Carlos Joaquín, que le heredó a la actual administración una descomunal deuda de más de 7 mil millones de pesos, fue calificada como “cínica e insostenible” por el ex oficial mayor de esa misma administración, Manuel Alamilla (que tampoco es un santo), quien anticipó que la harán pedir licencia por el boquete financiero que le dejaron -y ocultaron- a la actual gobernadora.


Luego de que se hiciera pública la deuda heredada por el gobierno saliente, con todo y que en el periodo de transición prometieron que entregarían finanzas sanas, Yohanet Torres, aún bajos los efectos del empoderamiento gubernamental reviró que ellos (los joaquinistas) informaron de todo y que si dejaron deuda fue porque no hubo recaudación los dos años de pandemia.


La ex funcionaria, convertida por recomendación política en diputada con el objetivo de “blindar” en el Congreso las cuentas de Carlos Joaquín, ha sido excluida ya por el Partido Verde -al que se la metieron con calzador- de algunas reuniones, como la Presentación del Seguro del Empleo, donde fue la gran ausente. El PVEM, aliado de Morena y de la gobernadora, tiene una visión, ideología, intereses y hasta un perfil generacional donde Yohanet Torres no encaja… y ya incomoda. Como que ya pesa. Ya estorba.


Buscando una tabla de salvamento, la ex titular de Sefiplan intentó arroparse con la gobernadora en un evento oficial reciente, tomándose la clásica foto “amistosa” y publicando en redes sociales que ella “camina de la mano” con ella y que juntas “forman parte de la historia” de la transformación de Quintana Roo.


Nada más falso, pues hasta hace dos meses Yohanet era parte de un Gobierno del PAN-PRD que sucumbía ante el descrédito político y social por los pobres resultados y los millonarios adeudos que entregaba.


Su “historia” en la #4T es incipiente y quizá nunca logre consolidarse. Y su relación con el Verde se pone tensa… y la liga siempre revienta por lo más delgado.


Ante ese escenario, pues sí, lo mejor es “enfermarse” unos días para dejar que las cosas se enfríen y ver después si se puede continuar en la labor legislativa que no abrazó por vocación sino por conveniencia… o mejor pedir licencia, cumpliéndose el pronóstico de que ya se ha vuelto insostenible.


Fuente Responsable de la Nota: Jorge Castro Noriega.


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